La hermandad de los Gitanos de Lebrija celebró el pasado sábado su tradicional zambomba flamenca en el teatro municipal Juan Bernabé. Está edición ha sido la número 30, por lo que ha sido muy especial como destacó la presentadora María Ruiz, quién hizo un recorrido por los distintos escenarios en los que se ha celebrado.
Así se recordó que la primera zambomba se hizo el 23 de diciembre de 1993 en el antiguo Hostal Lola de la corredera. De allí se pasó al salón de Curro Cuesta, salón Cazuela, antigua Ford y Peña Flamenca Pepe Montaraz hasta llegar hace 20 años a las tablas del teatro donde se ha desarrollado todos los años, a excepción del año 2020 por la pandemia del COVID.
El hermano mayor de Los Gitanos de Lebrija, José Vargas Kilito, recordó que la zambomba cumple dos premisas, una disfrutar de una noche de villancicos flamencos y otra recaudar fondos para la Hermandad. Así recordó que lo obtenido hace 30 años fue para mejorar el paso de Cristo y que así año a año se han ido comprando enseres y mejorando el patrimonio de la corporación.
José Vargas dio las gracias al alcalde Pepe Barroso que acompañado del delegado de cultura, Pepe Martínez quisieron estar presentes para felicitar por estos 30 años y para animarles a seguir por este camino ya que ofrecen a Lebrija la oportunidad de disfrutar de una noche única.
Tras el acto protocolario comenzó el espectáculo dirigido por el artista José Valencia. El coro de la Hermandad de los Gitanos compuesto por Fernanda Peña, Malena Carrasco, Gabriela Valencia, Raquel Zapico, Nieves Ganfornina, Alonso Carrasco, Adrián Otero, Luis Mondego, Agustín Soto y Antonio Cabeza Otero, con las guitarras de Luis Pancere y Curro Vargas y la percusión de Kilito hijo y Manuel Valencia, este coro magníficamente llevado por José ofreció un extenso repertorio de villancicos populares y algunos antiguos rescatados para la ocasión. Como artistas invitados, Anabel Valencia, la cantaora de Arcis La Fabi y el jerezano Jesús Méndez.
Todos ofrecieron un derroche de entrega y compás que dejó maravillado al numeroso público del teatro. Se vendió todo el papel y la hermandad ya piensa en el próximo año.


